Ya veremos, dijo el ciego

Nuestro experto en historia y etnografía de la redacción de PUTOLUNES, nos propone el tema de hoy: «Ya veremos, dijo el ciego. Y nunca vio». Un proverbio chino ancestral muy útil para la vida actual.

Dicho experto nos relata que, un descendiente de Confundio (amigo de Confucio), de nombre Li, soltó la mencionada frase de incredulidad hace varios siglos. Cuenta la leyenda que, nuestro sabio, Li, al final de un mes trabajo muy intenso, preguntó a su jefe:

—Honolable señol Wang, yo lleval 5 años en emplesa china tlabajando como chino. ¿Podel Ud. concedel aumento?

—A lo que el jefe de Li respondió: Ya velemos (ya veremos, traducido al español).

—Li, resignadamente, espetó: Ya velemos, dijo ciego.

Pasaron los años, la barba de Li se volvió totalmente blanca, y ese aumento nunca vio.

Significado

El refrán «Ya veremos, dijo el ciego» significa o indica incredulidad. Se usa para poner en duda el comentario de alguien.

Saludos sin estar ciego, viendo venir las cosas… y a las personas.

Créditos: la imagen es el meme del chino risueño.

Vivir todos los lunes como si fuelan sábado (sabidulía china)

Os traemos hoy otro proverbio chino del maestro Confundio (colega del mítico Confucio), cómo vivir en sábado.

Estaba este hombre trabajando en sus pensamientos, un lunes de invierno del año 499AC, cuando vió que aquel odiado día no tenía nada de bueno. Y, como revolviéndose contra su destino, vió también que todo aquello tenía que transformarse en algo más festivo…

Vive todos lunes como si fuelan sábado—promulgó a los cuatro vientos.

Desde la redacción de PUTOLUNES, no podemos más que estar en total acuerdo con este pensamiento de vida y os animamos a vivir como lo haríais los sábados.

¡Saludos viviendo en sábado!

A quien madruga, Dios le ayuda… (o no)

Suelen decir que, «a quien madruga, Dios le ayuda». Frase del refranero español, que nuestro filósofo preferido, Confundio (amigo del gran maestro Confucio), ya conocía en su China natal hace cientos de años.

A ninguno de ellos le gustaba madrugar y tenemos constancia de que ambos sabios se saltaban además las aburridas clases de «Informática Básica I» y «Dios en la música» para tomar licor de flores en la cafetería de la facultad. Allí reflexionaban sobre la vida cotidiana, quiénes eran ellos, la existencia de Dios, las ayudas del gobierno, y todo lo que fuera debatible.

Significado de la expresión

La gente que madruga por gusto es común que diga la siguiente expresión (convertida en refrán): «a quien madruga, Dios le ayuda». La sueltan y se quedan tan panchos, oye.

Este pensamiento nos debe hacer reflexionar sobre la mala (o buena) costumbre moderna de madrugar y, concretamente, sobre el tan manido dicho de «A quien madruga, Dios le ayuda».

¿Necesalio sel? —que diría nuestro querido sabio Confundio (recordemos que a él no le gustaba madrugar).

¿No sería mejor apagar todas las alarmas y dejar que el cuerpo despierte tras haber descansado lo suficiente?

Y, el argumento definitivo: los animales no usan despertador. Tampoco piden ayuda a Dios. Se las arreglan por sí solos.

¿Qué opináis al respecto? ¿Sois animales nocturnos o madrugadores sin remedio?

Extensiones al dicho

Para aquellos que seáis muy curiosos, os damos expresiones adicionales y algunas variantes del refrán original:

  • A quien madruga, Dios le ayuda, si se levanta con buen pie.
  • Al que madruga, Dios le ayuda, si se levanta con buen fin.
  • A quien madruga, Dios le ayudaUno que madrugó un duró se encontró; pero más madrugó el que lo perdió.
  • A quien madruga, Dios le ayudaUn costal encontró el que madrugó; pero más madrugó el que lo perdió.
  • Más hace el que Dios ayuda que el que mucho madruga.
  • Más vale a quien Dios ayuda que quien mucho madruga.

Saludos comiendo hormiga que no madruga en árbol.

Créditos:

Refranero del Centro Virtual Cervantes.