FIRE: en qué invertir.

Hoy toca invertir. O, al menos, hablar de ello…

Mirad, de vez en cuando charlamos con algún amigo de la redacción y nos cuenta que tiene un dinerillo ahorrado. Que lo tiene ahí en el banco de toda la vida, para cuando lo necesite.

Pues lo sentimos, pero tenemos malas noticias para todos aquellos que tengáis un dinero ahorrado en la cuenta corriente del banco (o bajo el colchón, peor aún).

La inflación

Cuando lo necesitéis, ese dinerín valdrá menos. ¿Cómo me dice Ud? Sí, menos, lo contrario de más. Seguiréis teniendo los mismos -por poner un ejemplo- 22805€, pero podréis adquirir menos cosas con ellos.

He aquí el problema: echad ojo a la definición de inflación y otras cuestiones muy básicas. Tenéis otro artículo con más detalle, del Banco Central Europeo, aquí mismo.

(momento de compungimiento y desorientación tras ver los enlaces)

Vale, captado. ¿De qué va eso de invertir?

No os pondremos una definición estricta, pero se trata de sacar un rendimiento a nuestro dinero. Vamos a ver cómo.

Opciones de inversión

En estos días, las alternativas de inversión que más adeptos tienen son las siguientes:

Inmuebles

Comprar inmuebles para luego alquilarlos o venderlos ha sido la forma favorita de los españoles de ganar unas pesetas (euros ahora). Cada estrategia en particular, ya sea vender para luego comprar, o comprar para alquilar, tiene sus propias ventajas e inconvenientes. También dependerá de si adquirimos chalets, pisos, garajes, trasteros, etc.

En general, tendremos en cuenta los siguientes puntos:

pros

– Rentabilidad por alquiler media variable (podría ser de un 4-6%) según el tipo de activo (pisos, lonjas, garajes).

– En caso de alquilar, la renta que cobramos suele ser de una periodicidad cómoda (mensual).

– Comprar ladrillo exige conocimientos, pero es asequible (no digo fácil) aprender lo necesario para meterse en el negocio.

– Tener algo físico, tangible, puede dar tranquilidad mental. Y en caso de necesidad extrema te puedes meter dentro del bien inmueble o utilizarle.

contras

– Se necesita un capital mínimo importante (salvo que pidas hipotecas o similares).

– Gastos de gestión (notarios, Hacienda) y papeleo.

– Poquísima liquidez.

– Gastos de mantenimiento.

– Gastos extraordinarios (averías, derramas).

– Impagos.

– Llega a ser demandante en tiempo, ya que hay que atender a inquilinos, ir a reuniones de propietarios, etc.

Ya lo vimos con más detalle en otro post, aquí en putolunes.

Bolsa

La frase «invertir en Bolsa» tiene mucha miga. Podemos seguir una estrategia basada en una cartera permanente, obtener rentas por dividendos (DGI), comprar y vender para incrementar patrimonio… ya nos meteremos en harina en próximos posts.

Vídeo muy entretenido sobre papelitos.

Por de pronto, vamos someramente con los pros y contras:

pros

– Rentabilidad media anual interesante (entre un 0-7% dependiendo mucho de en qué invirtamos) a cambio de un riesgo asumible. Ojo cuidao, que pongo un 7% (con un fondo indexado mundial de renta variable) pero puntualmente se puede conseguir más. También, igual de puntualmente, se puede conseguir menos (ya hablaremos del peliagudo tema de los rendimientos en Bolsa en otro momento, no me increpéis, por favor).

– El capital mínimo para empezar a invertir puede ser pequeño y asumible para personas que ahorran poco cada mes.

– Liquidez muy alta. En cuestión de días (fondos) o un par de clics de ratón (acciones y ETFs) podemos tener de vuelta nuestro dinero.

– Si optamos por invertir mediante productos indexados, salvo el tiempo inicial dedicado a decidir el vehículo (fondo), nos quitará muy poca vida.

contras

– Las rentas o plusvalías obtenidas tienen una periodicidad anual, semestral y/o trimestral. Es decir, no las conseguimos cada mes como en el caso del alquiler de pisos. Como se supone que sabemos administrarnos, no debería ser un problema.

– Exige cierto nivel de conocimientos. Saber en qué empresas, fondos o ETFs metemos los chines y cómo operan los mercados no se aprende en dos días.

– Hay que estar atento a las comisiones (del bróker, fondo o mercado) ya que determinan la rentabilidad final obtenida.

– Requiere, además, un control de las emociones propias para ajustarnos al plan que hayamos definido sin dejarnos llevar por el pánico o la euforia (importantísimo).

– A veces, se puede llegar a tener una sensación de poco control al ver lo que hacen los mercados.

Préstamos

El crowdlending (lo que viene a ser prestarse pasta entre un porrón de personas, pero puesto en inglis, que mola más) es algo más reciente, y se basa en dejar nuestro capital a través de plataformas online a entidades que conceden préstamos a terceros.

Lo ponemos como opción, aunque, a nuestro parecer, es algo para los amantes del peligro.

Inversores de crowdlending un jueves por la mañana.

pros

– Rentabilidades de locura (dicen que se saca un 10%) a cambio de un riesgo elevado.

– El capital inicial mínimo requerido es bajo.

contras

– Requiere conocimientos sobre finanzas y muy específicamente sobre préstamos.

– Rentas y liquidez: dependiendo del tipo de préstamo, los intereses se abonan en pocos días o en meses (o nunca). El dinero estará «retenido» durante el tiempo que dure ese préstamo en cuestión.

– Impagos (incumplimiento del prestatario).

– Bancarrota de las entidades emisoras del préstamo (originadores, que los llaman en alguna plataforma). En caso de optar por la archiconocida Mintos, éste es el riesgo más claro.

Oro parece, plátano es. O, dicho de otro modo, hay plataformas que son un timo. Como, por ejemplo: Envestio y Kuetzal. Artículo de sobre ellas dos.

– Por si todo esto fuera poco, algunas plataformas no están reguladas por la CNMV y no estamos cubiertos por el FOGAIN ni por el FGD. Veremos si esto cambia en el futuro.

Otras

Sí, hay otras opciones. Pero el que suscribe no tiene el conocimiento necesario de ellas ni la experiencia como para ponerlas aquí. Y no, ir al casino no es una opción.

¡Poned otras opciones que conozcáis en los comentarios!

¿Qué hacer?

Ay, omá… Entonces ¿qué hacemos?

Depende.

a) Nada y que nuestros ahorros queden del tamaño de un coronavirus de tipo 2.

b) Formarnos e invertir en alguna de las opciones anteriores (la que más se ajuste a nuestras características y situación).

c) Formarnos e invertir en otra opción alternativa (cuéntanos cuál en los comentarios o vía Twitter).

d) Plan mixto: formarnos a conciencia e invertir un poco en todo (cuéntanos también cómo de poco o de mucho y en qué porcentaje).

* Nótese el palabro formarnos que se repite para las 3 últimas opciones.

Chiste anti-lunes

Por fin, lo que estabais esperando:

– ¿Cuánto cuesta ese oso de peluche?

+ 20€

– Vale, tome.

+ Un momento ¡el billete que me ha dado es falso!

– ¡Ah! ¿Y el oso no?

Feliz lunes

Tened cuidado con el lunes y con los bancos.

Créditos: foto de portada de GregMontani en needpix.com.

FIRE: alquilar pisos.

¿Os gusta el palacete de la foto? Menudo Airbnb que se podría montar en un Señor palacio como éste, ¿eh, pillines?

¡Quietos! Que no… ¡que no se puede! Básicamente, su interior es un mausoleo y no os dejarían. Daos, eso sí, un paseo virtual, que os (nos) va a relajar bastante el lunes.

Si queréis saber más detalles sobre esta obra tan bella de la arquitectura, el artículo de aquí os gustará.

Os pongo, además, un documental a continuación (la calidad del vídeo es baja, pero está entretenido). ¡Que no os vea el jefe (o, si sois jefes, que no os vean vuestros empleados)!

Documental del Taj Mahal realizado por National Geographic.

«El tema inmobiliario»

Vamos al tema de hoy. El tema del apotema. Quizá el tipo de inversión más común en este país. Lo que han hecho en mayor o menor medida nuestros padres, amigos y conocidos antes (y también después) del catacroc del 2008.

Normalmente, para ganar dinerito con los inmuebles (pisos), hay dos maneras de proceder:

  • comprar y vender (compramos a un precio determinado y, como los pisos siempre suben, venderemos más caro);
  • comprar y alquilar (compramos a un precio determinado y alquilamos, generando rentas «pasivas»).

Respecto al primer método, ya sabemos cómo va. No comment.

Vamos con el segundo: se trata de comprar, al mejor precio posible, una vivienda y, al mismo tiempo que se revaloriza, cobrar una renta por medio de su alquiler. Suena bien.

Una buena compra

No obstante, no importa cuál de las dos opciones elijamos, primero hay que comprar el ladrillo. Y, como dice un amigo: «una buena compra es una buena compra». Es decir, cuanto mejor esté hecha la compra (menor precio), obvio, mejor. El rendimiento del alquiler ulterior será más jugoso y tendremos menos capital inmovilizado.

Villa en alquiler.
Coqueto apartamento con piscina. Desde aquí os escribo cada lunes.

Alquilar pisos: pros y contras

A modo de repaso mental, cual piloto profesional que comprueba si todos los sistemas funcionan antes de elevar el aparato, deberíamos de verificar si la inversión en inmuebles es para nosotros.

Sucintamente, ahí va lo bueno y lo malo que vemos aquí, en putolunes, mis compis de oficina y el que suscribe:

Ventajas

– Los pisos se pueden revalorizar (o no) y, al mismo tiempo, ganar una renta (doble ganancia);

– dicha renta, que suele tener frecuencia mensual y puede tener un monto considerable, muy útil para cubrir nuestros gastos (también mensuales) de la vida cotidiana;

– no aplica el IVA: al cobrar dichas rentas, nos podemos olvidar del rollo trimestral con los IVAs y el resumen anual correspondiente;

– en principio, el mercado inmobiliario es independiente de otras inversiones que podamos tener, como por ejemplo, acciones en Bolsa;

– se puede usar una hipoteca a tipo bajo para comprarlo (aunque no lo aconsejamos y somos de la opinión de que, cuanta menos deuda, mejor);

– y, como última ventaja: en caso de necesidad, (redoble de tamborrrrrr) ¡nos podemos meter en él! Antes eso que debajo de un puente. Aunque, claro, el tipo de piso que compremos para hacer negocio, seguramente no sea el tipo de piso en el que viviríamos…

Inconvenientes

– Gastos iniciales: no son moco de pavo… el ilustre notario, Registro de la Propiedad, los impuestos respectivos para Hacienda…

– inversión alta (en el caso de viviendas o pisos): ¿habéis visto pisos decentes por menos de 80-100k? A menos de que os sirva cualquier «zulo«, no abundan;

– al ser algo caros, solamente se pueden tener pocos (seguramente uno solo), lo cual implica que no podremos diversificar;

– baja liquidez: si nos queremos deshacer o vender el inmueble, quizá pasen meses hasta poder tener los billetitos en la mano;

– porcentaje de ocupación: ¿tendremos la vivienda alquilada a una persona o familia de manera habitual? ¿o vamos a alquilar por períodos cortos? En ese último caso, seguro que algún mes o semana la vamos a tener vacía;

– morosidad: podría pasar;

– gastos fijos varios: IBI, seguro de hogar, comunidad;

– pagos imprevistos no planificables a priori, como derramas (ese tejado que se cae a cachos con familias de golondrinas anidando en él);

Edificio con alguna que otra derrama pendiente.

– averías: al inquilino se le estropea un baño y hay que llamar a un fontanero de guardia… (comentario para nuestras seguidoras: no, no os va a venir el fontanero que estáis pensando)

– posibles destrozos: no entraré al detalle, pero todos conocemos gente cuya única diferencia con un gorila salvaje de Borneo (y perdón a los gorilas) es que se viste por las mañanas. Te pueden dejar el piso como una zona de guerra.

¿Muchas cosas a tener en cuenta, verdad? ¿Qué puntos consideráis clave? ¿Os quitarían el sueño? ¿Los aspectos positivos compensan los negativos?

Ejemplo de alquiler real… ejem.

Interrumpimos de urgencia la redacción del post, ya que, acaba de tocar al timbre el cuñado de un editor… Al hilo de lo que hablamos, muy salao él, nos cuenta más o menos lo siguiente:

  • compró hace 7 años un piso de 170k;
  • lo alquila por 800 merkels al mes;
  • el inquilino es amigo de un primo suyo, paga religiosamente y no le ha llamado nunca por ningún problema.

Nos lo ha explicado con una sonrisa de oreja a oreja. Se le ve feliz. Oye, pues ¡enhorabuena!

Rentabilidades

Vamos a analizar, de todas formas, los datos que nos ha dado. Rápidamente:

Ingresos: 800 x 12 = 9600€ anuales, sobre un total de 170k invertidos (lo cual es trampa, porque se le han olvidado los gastos iniciales de la compra y los impuestos). Sale que logra un rendimiento ideal del 5,6% bruto.

Hay que quitar gastos adicionales como IBI, seguro, comunidad (los gastos que pusimos en inconvenientes más arriba) y probables derramas (el edificio no es nuevo, ni mucho menos). Se quedaría en un rendimiento menor. Y aún falta pasar por Hacienda.

Respecto a las rentabilidades oficiales, el Banco de España dice lo siguiente: os enlazamos un informe fresco-fresco de este magnífico 2020 (id, por favor, a la página 3).

Vemos que, los últimos 3 años, la rentabilidad bruta debida al alquiler ha sido de un 4%).

Aquí en la prensa tradicional, nos hablan de las supuestas rentabilidades en 2019. Nos dicen que sale 5,5% de media.

Vuestros conocidos expertos en ladrillo, ¿qué rentabilidad sacan? Preguntadles y nos lo ponéis en los comentarios.

Objetivamente, ¿merece la pena enfangarse con el cemento Portland para obtener ese 4-5% con todos los inconvenientes y malestares que nos puede acarrear la inversión? Dependerá de muchos factores y de cómo seamos nosotros. Toca hacer ejercicio de introspección.

Plan B (también inmobiliario)

Si todo lo anterior os ha desanimado, caben otras alternativas ladrillilmente hablando:

  • lonjas
  • garajes
  • trasteros

Sí, es totalmente en serio. Tenemos expertos en la redacción y trataremos alguna de ellas en futuros posts más en detalle. Os avanzamos las bondades de los trasteros:

Trasteros mágicos.

Chiste anti-lunes

Lo que estabais esperando (os aviso de que hoy es un poco malo):

– Oye, ¿vendes el piso?

– No, lo alquilo.

– Ah, ¿y cuánto pesa?

Feliz lunes

Desde la redacción de putolunes os deseamos un feliz lunes, buen comienzo de semana y prudencia con las inversiones.

Tened cuidado con el lunes.

Créditos: imagen principal original en pixabay. ¡Gracias al autor! Imagen free de la villa de Piklist. Edificio destruido de Wikimedia Commons.

Independencia económica (FIRE): los gastos.

¡Hola amantes de los lunes! jajajaja

Como primer lunes de mes (que es más duro), os traemos otro mini post hablando de finanzas (del vil metal, del sucio dinero). Eso que todos odiamos (y no deberíamos) consustancial a nuestras vidas mundanas tan capitalistas.

No sé si os acordáis, pero, en el anterior artículo sobre independencia financiera o FIRE, hablábamos de conceptos generales.

Por abreviar, para poder ser más libres de un trabajo tradicional, ya dijimos que debíamos cubrir los gastos del día a día con ingresos pasivos (que provengan de rentas). Y ahora es cuando pasamos al crudo tema de hoy:

Si en nuestras vidas gastamos mucho, necesitaremos muchos ingresos para vivir sin agobios monetarios; al contrario, si gastamos poco, necesitaremos menos. ¡Es taaaan lógico! 🙂

Pero, ¿sabemos cuántos gastos tenemos? En números, me refiero.

Desglose de gastos

Una descomposición detallada de los tipos de gastos para una persona podría ser (así nos lo detalla nuestro experto en finanzas de la redacción):

  • existir:
    • hipoteca o alquiler
    • IBI, seguro, gastos de comunidad
    • suministros (agua, luz, gas, basuras)
    • compra del súper
    • comunicaciones (Internet, móvil)
    • transporte: público (metro, bus) y/o coche (impuestos varios, seguro, ITV, mantenimiento, gasolina, etc) y/o jet privado
  • vivir:
    • actividades (gimnasio, piscina, club de tiro con arco)
    • ocio puro y duro (viajes, cenas, cervezas con amigos, la ruta de pintxos los domingos por la mañana, etc)

Nótese que hemos clasificado los tipos de gastos en dos muy sui géneris: existir y vivir. Los primeros, son aquellos de los que no nos libramos si queremos seguir respirando (sí, algunos me dirán que tener móvil o coche no es básico para la existencia… es debatible). Los segundos, son los que -digamos- nos aportan más emoción o felicidad a la vida.

Tendríamos que desglosar esta lista anterior y cuantificar (poner los euros) al lado de cada concepto). Se puede hacer por mes (los gastos anuales los dividiremos por 12).

Algunos lectores/seguidores del blog sé que estáis en ello (incluso la tenéis ya hecha). ¿Qué os sale? ¿Cuánto necesitáis para vivir (cómodamente) cada mes? Usad el típico Excel o una hoja de cálculo de Libreoffice.

Como ejemplo muy general, os diré que hay compañeros (solteros) de putolunes.es que podrían vivir tranquilamente con algo más de 1000 euros… ¿realidad?, ¿ficción?

Chiste del lunes:

No dejo de pensar en ti…

… ¡desde el día en que te presté dinero!

(risas)

Saludos comprando la marca blanca de macarrones en el súper, pero luego tomando cubatas de importación en la terraza del bar.

Créditos: imagen original CC0.

FIRE ¿fuego?

No, no os vamos a hablar del calorífico elemento, ni de cómo hacer ídem en situaciones de supervivencia, ni de cómo cocinar unas costillas a la parrilla… qué decepción, ¿verdad? Esperad un poco, que viene el FIRE con todas las letras.

Siglas

Vamos a ver qué es este palabro: FIRE.

«Últimamente», hay un movimiento que se escucha mucho por la Internet, al que se le denomina FIRE por sus siglas en inglés: Financial Independence Retire Early. ¿Qué significa?

Pues, algo muy sencillo, más viejo que beber a morro de una fuente, pero con un nombre chulo. De manera llana y en una frase: poder vivir sin tener que trabajar. ¿A que suena bien?

(murmullo de incredulidad)

Más formalmente, significa ser independiente en cuestiones financieras (ser capaz de pagar gastos, no tener deudas, cumplir con los impuestos) y poder retirarse a la buena vida lo antes posible. Sí, vivir sin ser esclavo de un trabajo (de un salario tradicional), sin madrugar o -si queremos- trabajando menos. Poder así decidir sobre tu tiempo e intentar vivir lo más felizmente posible.

¿Por qué buscar eso del FIRE?

Responde a las siguientes preguntas (sé sincero contigo mismo):

– ¿Odias tu trabajo actual?

– ¿Te gusta pero no te apasiona madrugar?

– No odias tu trabajo, te gusta madrugar, pero, ¿te llevas regular con tu jefe? ¿O él se lleva mal contigo?

– ¿Tardas 1 hora en llegar a tu empresa y otra en volver a casa?

– ¿Tu esófago está harto de tragar macarrones de tupper recalentados?

– Te gusta todo lo anterior y no tienes ningún problema, pero, después de 8 horas, ¿estás reventado y lo único que quieres es tumbarte en el sofá y ver Telecinco (por ética personal no pondré el link)?

– ¿Te falta tiempo para hacer lo que realmente quieres o te ilusiona en la vida?

Podríamos exponer mil motivos más, todos ellos lícitos. Cada uno tiene los suyos personales. Si te has identificado con alguno de los anteriores, te animamos a adentrarte en el apasionante mundo de la independencia financiera (FIRE)…

Más información FIRE

Cómo no, hay ya mucha gente que ha explicado y cuenta cosas sobre la independencia financiera. Por tanto, os vamos a dejar unos enlaces para que vayáis leyendo un poco más (no os abruméis por la cantidad de datos que os vais a encontrar):

– link de la hormiga capitalista

– link de opinatrón

Ninguno de ellos me paga por poner sus enlaces, ni son amigos o familiares de nadie aquí en la redacción de putolunes.es, pero escriben muy bien y sus artículos son una fuente de inspiración e información muy interesante.

¿Os ha quedado un poco más clara la idea?

Se trata, en esencia, de obtener unas rentas, un dinerito (fruto de ingresos pasivos), que nos permita cubrir nuestros gastos del día a día. Qué fácil, ¿verdad?

Vale, ¿qué hago ahora?

Para lograr nuestro objetivo de vivir sin trabajar, debemos realizar lo siguiente:

  • controlar gastos (cuantificar y reducir)
  • tener ingresos adicionales (preferentemente, no laborales)
  • ahorrar (obvio)
  • invertir (sabiamente)

Aquí en putolunes iremos escribiendo (de forma muy sencilla) sobre los puntos anteriores y los pasos a dar para obtener la maravillosa independencia financiera. No os los perdáis.

Reflexión final

En nuestra redacción, pensamos que, cuanta menor dependencia tengamos de un trabajo estándar, más libres seremos en nuestras vidas. Y la libertad, creemos, es un factor que implica felicidad.

Poder elegir es algo que, como humanos, nos hace bien. ¿Estáis de acuerdo?

Saludos «on FIRE».

Créditos: imagen original (free) en https://www.pexels.com/photo/black-fire-flame-1123068/

Agradecimiento: gracias a todos aquellos que han tomado el camino FIRE y han escrito artículos y libros a disposición de los demás.

Quiero ser rico.

¿Ser rico? Bueno, no exactamente.

Como decirlo… para vivir bien o tener calidad de vida, no hace falta ser rico (monetariamente hablando). Pero sí es necesario tener unos ingresos mínimos suficientes.

En la redacción de putolunes.es somos conscientes de ello y tenemos un plan para ser lo suficientemente ricos. ¿Y vosotros, tenéis un plan también? ¿o preferís que os suene el despertador todos los lunes?

Créditos: foto original de Wikipedia/ElRabosOMFG